Formación Bíblica CFE
Somos una iglesia cristiana de la Misión Panamericana de Colombia, que presta sus servicios de acompañamiento, formación y capacitación espiritual a la comunidad en general.
CONFESIÓN DOCTRINAL , CENTRO DE FE Y ESPERANZA CENTRAL.
Comprende el conjunto de enseñanzas que son parte esencial de la fe, las cuales tiene que ver con la salvación personal. En estas doctrinas descansa la fe la iglesia, por lo tanto, ninguna de estas doctrinas brinda lugar a controversia o debate. Podemos dar un vistazo a la iglesia en sus inicios, y nos encontramos con una iglesia perseverante en la práctica de estas.
LA BIBLIA, Las Sagradas Escrituras o La Palabra De Dios. (Bibliología) Creemos que las Escrituras son la revelación infalible de Dios y su voluntad para el hombre. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento son la Palabra inspirada, sagrada, confiable, perfecta, poderosa, inerrante, infalible, inteligible, suficiente, etc. que contiene la completa revelación de Su voluntad para la salvación; por tanto, ha de ser leída, conocida, amada, obedecida y proclamada. Salmo 19:7-10; 2 Timoteo 3:16-17.
DIOS. (Teología) Creemos en aquel ETERNO SER al que la Biblia llama divinidad o deidad, y que según las Sagradas Escrituras es eternamente UNO y eternamente TRINO, quién se ha dado a conocer a la humanidad como las personas del Padre, de Hijo y del Espíritu Santo. Creemos que Dios es absolutamente soberano sobre todo y sobre todos, omnipotente, omnipresente, omnisciente, inmutable, santo, justo y amoroso. Génesis 1:1-2; Deuteronomio 6:4; Salmos 139:7-12.
JESUCRISTO. Creemos que Jesucristo es el Verbo y el Unigénito Hijo de Dios manifestado en carne, conocerle a él es comenzar a conocer a Dios. Es una persona con plena deidad y completa humanidad, a quien Dios Padre engendró por intermedio del Espíritu Santo en el vientre de una virgen llamada María, sin disminuir en nada Su deidad. Por tanto, El es: Emanuel “Dios con nosotros” quien cumpliendo las Escrituras se humilló hasta la muerte y muerte de cruz, por lo cuál Dios lo exaltó hasta lo sumo, dándole un nombre que es sobre todo nombre. Juan.1:1-18; Isaías 9:6; Miqueas 5:2; Juan 8:58.
ESPÍRITU SANTO. Creemos que el Espíritu Santo, es una persona plenamente divina por ser consustancial con el Padre y con el Hijo. Creemos que Él es el agente operativo de la divinidad, para todos sus propósitos con el hombre. Juan 14:15-17; 16:5-15.

EL HOMBRE. (Antropología) Creemos que el hombre fue creado por el determinado consejo de Dios a su imagen y semejanza; por tanto, posee la capacidad de pensar, decidir y actuar. Creemos que el hombre bajo su condición pecaminosa sigue siendo creación y propiedad de Dios, porque aunque tiene cuerpo humano recibido por la concesión paterna y materna, su espíritu, alma y vida proceden de Dios. Génesis 1:26-27; Salmo 8; Zacarías 12:1; Job 33:4; Eclesiales 12:7. Isaías 57:16; Ezequiel 18:4.
PECADO. (Hamartiología) (Hematología bíblica) Creemos que Dios creó al hombre perfecto, pero por el engaño de Eva y la transgresión de Adán, entró el pecado a la raza humana, ocasionando la muerte espiritual, por cuanto todos pecaron. Creemos que el pecado consiste en la violación de la ley de Dios, en la profanación de su Santo nombre, y en una abierta rebeldía en contra de su autoridad; y es tan extremadamente grave, que no existe posible solución humana. Romanos 3:9-23; 1Juan 3:4; Salmo 49:8; Jeremías 2:22; 13:23; Romanos 5:12.

LA SALVACIÓN. (Soteriología) De acuerdo con las Sagradas Escrituras, creemos que el Dios contra el que nos rebelamos y ofendimos, es el único quien puede salvarnos de todas las consecuencias acarreadas por nuestros pecados, y darnos vida eterna, no por guardar la ley ni por merito u obras humanas, sino por Su gracia, por medio de la fe en el Señor Jesucristo. Creemos que la doctrina de la salvación no descansa en pasajes aislados de las Escrituras, sino en el conjunto de ellas, las cuales revelan su propósito de salvarnos. Efesios 2:1-9; 2Timoteo 3:15.
LA IGLESIA. (Eclesiología) Creemos que la Iglesia es propiedad divina, como el mismo Señor Jesucristo dice: “Yo edificaré mi iglesia”. Creemos que la iglesia está constituida por todos aquellos, que por medio de la fe salvadora (don de Dios) han sido regenerados y unidos al cuerpo de Cristo por el Espíritu Santo. Creemos que la iglesia tuvo su inicio el día de pentecostés. Creemos que la autoridad de la iglesia es Jesucristo como su única cabeza, el Espíritu Santo como único vicario de Cristo en la tierra, y la Palabra de Dios como única norma de fe y conducta. Mateo 16:13-20.
DISPOSICIÓN O MANDATOS. Creemos que como iglesia de nuestro Señor Jesucristo, tenemos dos disposiciones o mandatos, la primera es bautismo por emersión en el agua, de todo aquel que profese su fe en Cristo, como señal externa de su nuevo estado espiritual; y la segunda, es la mesa del Señor o Santa cena para ser obedecida por todos los creyentes hasta que Cristo venga. 1)Mateo 28:18-19; Marcos 16:15-16; Hechos 2:38; 10:48. 2) Mateo 26:26-28; Marcos 14:22-26; Lucas 22:19-20.
EL LLAMAMIENTO. Creemos que como iglesia estamos llamados a consagrarnos viviendo y reproduciendo a Cristo mediante su Espíritu, y a cumplir la gran comisión: Evangelizando y Discipulando hasta que Cristo venga. Mateo 28:19-20; Hechos 1:8.
LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO. (Escatología)
Creemos en la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo, en razón que, así como se cumplieron los centenares promesas de su primera venida, de la misma manera se cumplirán todas en su segunda venida. 1 Tesalonicenses 4:13-18; Romanos 14:10-12.
Misión
Somos una Escuela de Formación Bíblica cuyo objetivo es transformar y equipar personas de testimonio, que reflejen a Cristo y bajo la plenitud del Espíritu Santo, cada uno es formado a su imagen (mente, carácter y ministerio); llevando su gloria desde Medellín hasta lo último de la tierra.
Nuestro principal Objetivo es implementar la doctrina y la dinámica bibliocentrica, hasta llegar a ser una iglesia que crece en una elevada visión de Dios por medio de la perseverancia en el estudio, predicación y enseñanza bíblica, cuyo resultado sea vivir y reproducir a Cristo.